elMundoSegún S TIPRUEBATE MIS ZAPATOS |
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MePasoEl DíaCantando![]() A quien corresponda: Yo canto. No entraré en CÓMO canto, que no viene al caso, sino en CUÁNTO canto. Digamos que canto mucho. Todo el rato. No lo puedo evitar. Siempre tengo alguna canción dándome vueltas en la cabeza. Y, simplemente, NO PUEDO no cantarla. Y hay quien me dice Mírala qué contenta está hoy, cómo canta. Y yo respondo Sí, sí... Pero estoy pensando Qué poco me conoces, estoy tristísima. Pero es que, amiguitos, cantar no tiene nada que ver con el estado de ánimo. Yo canto sin darme cuenta, aunque tenga el alma de saldo. Por eso también hay gente que se enfada. ¿Tanto te aburres conmigo que te tienes que poner siempre a cantar? Y entonces, otra vez, tengo que explicarles que no, que canto siempre, sin darme cuenta. Y yo entiendo que se molesten. Porque parece que hay un pacto implícito* por el que, si alguien canta, los demás tienen que escuchar. Pero yo no. El día que quiera que me escuchen, me subiré a un escenario, si alguien me presta uno. He oído que en no sé qué país han prohibido cantar en la ducha -que ya me gustaría a mí saber cómo se controla esto- porque supone un gasto de agua mucho mayor. Pues mire usted, es verdad. Yo me ducho, siguiendo mi RitualRutinario, y luego me dedico a mí misma un par de canciones. Ole. Sin más, sin hacer nada más que cantar a grito pelao, de pie debajo del agua calentita. ¿Que está muy mal, por el cambio climático, la sequía, blabla...? Pues mire usted, también es verdad. Pero soy tan asquerosamente escrupulosa con todo lo demás que ésta es mi pequeña concesión. Y, sí, la verdad que lo hago con mucho más gusto los días de lluvia. Me siento menos culpable. Y, ¿qué quieren que les diga? A mí me ENCANTA cruzarme por la calle con gente que va canturreando, que no hay mucha, pero hay. Que, para mí, son más valientes que los que silban. Que siempre pienso que los que silbadores son cantadores con vergüenza. Yo ya me estoy quitando de vergüenzas, y me estoy lanzando a canturrear por la calle. Porque me cuesta tanto trabajo reprimirme la canción que me da vueltas en la cabeza en ese momento, que hace ya un tiempito que también canturreo. Eso sí, procuro no cruzarme la mirada con nadie, que no quiero que la cara inquisidora de nadie me quite el gustazo. * Este pacto implícito es INSUFRIBLE cuando el que canta, además, está armado de una guitarra. Una vez un chico me invitó a su casa a cenar. Cena romántica. En mala hora se le ocurrió sacar la guitarra y el libro de partituras de los Beatles al temerario. Me dio una chapa que me dejó tumbada. 21/04/2007 23:42 Comentarios » Ir a formulario
Yo soy super reprimida para cantar, canto cuando no hay nadie, y no se me ocurre ni siquiera tararear adelante de alguien...así que me parece genial que puedas ir canturreando por ahi sin que te importe nada...
Sinceramente no tenía la más mínima idea de lo que es Euribor, lo busqué y entendí poco, pero ni se si existe algo parecido aca...no me atrevo a decir ni que si ni que no... Lo unico que te digo, es que sigas cantando. Beso!! Fecha: 22/04/2007 02:19.
Siiiii, es ciertooooo, los silbadores somos cantantes tímidos, a mi me da mucha vergüenza cantar y que me oigan los demás, jajaja... a ver si pierdo la vergüenza y me animo más a hacer cosas locassssss
Fecha: 22/04/2007 16:26.
Jajaja, yo a veces canto por la calle y me siento un poco loco, pero oye, me gusta. También canto en los ascensores y los portales.
Y el pacto implícito de los guitarristas de salón sólo hace que me entren ganas de estrangularles. Quieres arruinar una fiesta? Invita a alguien que toque la guitarra! Fecha: 23/04/2007 11:26.
Es estupendo cantar, para uno mismo, aunque sea en mitad de un atasco, y el o la del coche de al lado te miren cuando has acabado 'tu show' y a ti te den ganas de saludar porque ni siquiera has sido consciente de que te escuchaba.
Fecha: 15/05/2007 12:29. |
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