elMundoSegún S TIPRUEBATE MIS ZAPATOS |
![]() |
|
¿ULISES? un viaje de placer![]() Seré breve. El lunes estuve en Madrid por razones que no vienen al caso. Cogí un vuelo de vuelta a Donosti a las 13.00, para poder estar en el trabajo a las 14.30. A punto ya de aterrizar, notamos una explosión en el ala izquierda. Y un fogonazo. Pocos minutos después, el piloto -tartamudeando- se dirigió a los viajeros: Supongo que todos habrán notado que nos ha alcanzado un rayo en el ala izquierda. Parece que todo funciona bien, salvo quizá algún problema en los aparatos electrónicos. Como no estamos seguros, volvemos a Madrid para que revisen el avión. Y yo pensé: MIERDA, ME DESPIDEN. Y ustedes pensarán con desdén qué mujer más pragmática, han podido matarse. Pues no. En ningún momento nadie se alarmó, no pasó aquello de Dios mío, vamos a morir todos. NO. Si realmente había peligro, el piloto fue un inconsciente por volver a Madrid en vez de aterrizar en el aeropuerto que estaba justo debajo de nosotros. Él sólo quería llevar su avioncito a Madrid para revisarlo en su taller, que sale mucho más barato que llevar el taller a Donosti. Y a los pasajeros que les den. Y me veo en Barajas a las 15.00, eligiendo las palabras para que a mi jefe no le dé un infarto, mientras busco a alguien que me dé un billete para el siguiente vuelo. Digo "busco", porque nos echaron del avión de una patada, sin explicarnos qué carajo teníamos que hacer. Finalmente, consigo que mi jefe sea comprensivo, y me hago con un billete para las 17.10. Mal-como una mierda de hamburguesa y vuelvo a desnudarme para pasar los controles del aeropuerto. Saludo otra vez al simpático policía que me había visto desnuda unas horas antes, y cojo el avión. Volvemos a sobrevolar Donosti. Y ya como una voz familiar, casi esperada, el piloto vuelve a anunciarnos otra maravillosa sorpresa: Señores pasajeros, el índice de viento en el aeropuerto de Donosti sobrepasa los límites aceptables. Nos vamos a Vitoria. Perdonen las molestias, especialmente para aquellos pasajeros que vuelan hoy por segunda vez a San Sebastián. Y yo pienso: ¿Gracias por la deferencia? Llegamos a Vitoria. Allí, atacada y cabreada hasta límites desconocidos incluso para mí, me entero de que el vuelo de Spanair que salía de Madrid a la misma hora que el mío había aterrizado en San Sebastián perfectamente. Lo mismo que otro vuelo que venía de Barcelona. Algo no encaja. Señores, algo no me cierra. Cuestión. Llegué a trabajar EXACTAMENTE a las 21.30. ¿Qué se hace en estos casos? ¿Poner reclamaciones hasta que se le caigan a una las manos? 22/03/2007 02:57 Comentarios » Ir a formulario
Es España cañí. Y joder qué miedaco lo del rayo, vamos, yo salto del avión por la rampa hinchable esa antes que volver a los madriles. A lo mejor los aviones de Spanair son más pesados o algo, no sé
Fecha: 22/03/2007 10:22.
Reclama, reclama, aunque sólo sea por el placer de reclamar.
A mí lo del rayo me deja muerto y no vuelvo a coger un avión en la vida. Fecha: 22/03/2007 11:15. |
TemasArchivos
Enlacesotras vidas, otras locurasestar al díame suena tu voz...Otros
|