elMundoSegún S TIPRUEBATE MIS ZAPATOS |
![]() |
|
DOBLE MORAL![]() Ayer tuve que coger el metro infecto bien pronto, no eran más de las 7. ¿Ventajas? Que hay menos gente, y la que viaja, parece que aún valora un poquito el silencio. Pues eso, que me monto con mi maletón-tón (iba al aeropuerto) de pie, porque esa línea misteriosa tiene poquitos asientos, cuando se me pone al lado la clásica gorda granosa empollona marginada de la clase que ya ha superado sus complejos y ahora está convencida de que su intelecto es suficiente para enfrentarse a la vida a sus 30 años y por eso no se molesta en intentar perder peso y siempre lleva un libro en la mano. Cuestión, que se me pone al lado. Hasta ahí, todo bien. Saco mi libro (gloria bendita, por fin me he acabado "Ensayo sobre la lucidez", ya me ha costado coño) cuando entra en el vagón un matrimonio enternecedor de unos 70 años, con sus maletas. Y se ponen junto a la gorda. Intentan meter sus maletas en el huequito un poco a la fuerza, porque no cabían, y le piden ayuda a la gorda. Ella, con una de esas amabilidades exageradas, casi ofensivas para la inteligencia de los demás, dice: "Ay, claro, por supuseeeesto, no faltaba máaaas" y se pone a meter la maleta en el hueco. ¿Qué es lo que pasa? Pues que para meter las maletas de los ancianos entrañables, empezó a empujarme A MÍ, para hacer hueco. Y yo, que estaba también con mi maletón, estaba casi perdiendo el equilibrio, a punto de caer sobre un calvo con coleta bastante fricki que estaba a mi derecha. Y le digo por fin a la gorda: "Perdona, no me empujes por favor". Y ella se pone un poco en plan: "es que estoy metiendo las maletas". Y yo: "si me parece perfecto, pero me pides que me mueva y me muevo". Y ella se pone a gruñir, casi llamándome egoísta: "Hay que ver la gente, en vez de poner las cosas fáciles...". Y es que a mí, a esas horas horas, la situacion me dio una PEREZA... que le dije: "Mira, hija, de verdad, déjame que me aburro, en serio" Y la muy puta me suelta: "Ay, HIJA, pues si tanto te molesta no cojas el metro". Y el abuelo enternecedor (que en este punto clave dejó de inspirarme ternura) le decía como entre susurros:"Gracias guapa, gracias". Y con esas palabras le estaba diciendo también no merece la pena que te pelees con esta pilongui, tú sí que eres buena, no como ésa que es mala mala y no quiere que mi maleta esté a buen recaudo. Y ahi doy gracias, porque la zorra me pilló baja de energía, y sólo me dio por reírme. Que en otras circunstancias... me conozco, y me la como a la gorda con granos y todo. Y al abuelo también. Vamos a ver, pequeño ser moralmente fraudulento. NO SE PUEDE QUITAR EL PAN A UNOS DE LA BOCA PARA HACERSE EL BUENO DÁNDOSELO A OTROS!! Me parece perfecto que ayudes al abuelo, yo lo hago a menudo, pero no me empujes para poder lucir tu bondad por los vagones de Metro de Madrid. 20/12/2006 20:14 Comentarios » Ir a formulario
Yo a los empujones estoy empezando a acostumbrarme, ahora me pregunto por qué hay gente que se sienta a mi lado cuando el resto del vagón está vacío.
pero bueno, la chica solo quería ayudar, ¿no?, no sé... Fecha: 20/12/2006 21:19. |
TemasArchivos
Enlacesotras vidas, otras locurasestar al díame suena tu voz...Otros
|