elMundoSegún S TIPRUEBATE MIS ZAPATOS |
![]() |
|
DE MAESTROS Y FANTASÍAS![]() Nada que ver. No quiero decir con esto que tenga fantasías con mis maestros. La cosa va por otro lado. La cosa es que anoche soñé con este actor taaan mono, sí hombre, sí, el de siempre. Qué petarda, ¿verdad? Que es que se me ha metido entre ceja y ceja, y no hay tu tía. No sé cuántos años hace ya que lo tengo ahí, incrustado, entre las cejas. Y mira que es bajito, aduendado, tan poca cosa él. Pero no sé qué tiene el "rufián" (qué palabra tan desaprovechada) que voy y sueño con él. Que desde aquel juego de miradas en el festival de cortos de no sé que pueblo de las profundidades de Castilla, sueño con él de vez en cuando. Me parto. Son sueños infantiles. Vamos, yo no sé cómo serán las fantasías de los demás, pero las mías son poco o nada detalladas. (Por cierto, ¿cómo serán las fantasías de los demás?) Yo sueño más con la historia que con... ¿la pasión? Que si estamos en un hotel en habitaciones diferentes, pero resulta que por circunstancias mi novio se va y yo acabo con él en la habitación, pero de charla, nada erótico, y nos enrollamos un rato, claro, eso sí, pero poco, porque luego estamos escondiéndonos por el hotel de las familias de los dos, pero en plan peli de espionaje. Vaya horterada Candy-Candy. Me niego a admitir que ésa soy yo. Claro, como no se pueden elegir los sueños... porque si no, para rato iba a soñar yo esas cursiladas. Yo elegiría soñar algo super maduro, en plan zapato de tacón negro y medias de rejilla. Como en las pelis de los años cuarenta. Y con mensaje, vamos, que aprenda algo mientras sueño, ¿no? Y hablando un poco de lo mismo, andaba por ahí en el sueño una profesora que tuve cuando estudiaba yo... esto... ¿Cómo se llamaba...? Da igual. En el sueño, ella era una del hotel. Nada erótico enfermizo, ya he dicho que yo no tengo fantasías con mis maestros de momento. Tendré que cambiar de mastros. El caso es que esta profesora es MARAVILLOSA, sólo que en su día no lo supe valorar. Me parecía autoritaria e insegura (una combinación peligrosa) y, efectivamente, lo era. Era una mujer "de hierro", infexible, con una simpatía pre-fabricada y unos pezones como flechas a pesar de sus cincuenta y pico. Pero tiempo después, nuestros caminos se volvieron a encontrar. En unas clases semi-particulares. Ahí todo cambió, ahí empecé a ver a la persona que había detrás, con sus miedos en primera fila, y no al fondo, escondi-ditos. Esta mujer me enseñó las cosas más importantes que yo sé de mi trabajo. Me enseñó, con su inflexibilidad, a ser exigente con mi estudio, minuciosa, a entender que "o está perfecto, o no está en absoluto". La verdad es que siempre me acuerdo de ella cuando intento hacer bien las cosas. Y me jode, porque me doy cuenta de que cada vez me cuesta más hacerlas bien, que a veces me siento sin armas, que me cago de miedo cuando me pasa esto y que... ¡Begoña, te echo de meeenoooooos!
20/01/2006 13:14 Comentarios » Ir a formulario
Cuando empieces a soñar con ciertos maestros, te habrás convertido en Sonia, jejeje...
Fecha: 23/01/2006 13:34. |
TemasArchivos
Enlacesotras vidas, otras locurasestar al díame suena tu voz...Otros
|