elMundoSegún S TI

PRUEBATE MIS ZAPATOS

Qué mareo...

20060117132709-efecto-optico-desaparece-lo-negro.jpg

Llevo varios días con unos mareos de lo más raro. Me mareo estando sentada, y me tengo que agarrar a la silla. Acto seguido, un hormigueo muy intenso me recorre el lado izquierdo del cuero cabelludo. Y después, nauseas. Raro-raro-raro. Y yo, como buena hipocondríaca de manual que soy, pues me he asustado. Debo decir, en mi favor, que en los últimos años he aprendido a des-oirme, a no tomarme en serio, a silbar y mirar para otro lado. Por eso, mi hipocondria va mejorando. Pero es que ESTO ME PARECE DEMASIADO como para silbar.

Así que me he ido a la Seguridad Social, a ver a mi médico de cabecera. Hacía como un millón de años que no pisaba la SS. Contraté un seguro médico, el básico, que incluye atención y todos los análisis y pruebas que se hagan in situ. La tranquilidad y la rapidez de la asistencia privada bien valen 28 euros al mes para un hipocondríaco. Pero es que como yo me he rayado tanto con estos mareos, me he empeñado en que quiero que me hagan una resonancia magnética. ¿Que es una exageración? Pues puede ser, pero francamente, no me importa. Como mi amigo joserra, yo también quiero quedarme tranquila. ¡Lo primero es descartar lo más grave, coño! Y es que mi seguro no me cubre estas cosas de hipocondríaco extremo.

Cuestión, que me he adentrado en el mágico mundo de la SS esta bonita mañana de invierno. Esas batas blan-quecinas, esas paredes mohosas (pero menos de lo que recordaba) y esos bancos de rejilla de hierro como los de los parques de mi infancia.  Y ESOS ABUELOS/AS, el maravilloso sector relegado de la vida social y  principal protagonista de la seguridad social.

abuelita dime tú Allí estaban, unas haciendo ganchillo, otros con la mirada ausente, otro peleando contra la gravedad con la ayuda del bastón... Y ese anciano, llamémosle el REY del ambulatorio. Sí hombre: ése que llega lleno de energía, saludando a las señoritas de información por su nombre y a voz en grito (Maribel guapa guapa, déjame que te dé los buenos días, guapa) y luego recorre el pasillo dando los buenos días a t-o-d-o el mundo y deseando a t-o-d-o- el mundo que la virgen le dé "una vida hasta los cien años... ¡pero con salud, eh, con salud!" Y yo ahí sonriendo, gracias gracias. Y pensando, vaya sitio más malo ha elegido usted para ir deseando eso a la gente. Y a mi lado dos abuelitas de ésas que huelen a abuelitas, de ésas que saben TODO sobre diagnósticos y sobre fármacos, y que van al ambulatorio a echar la mañana. Y una le pregunta a la otra "¿Y la Puri, cómo que no ha venido hoy?" Y la otra, sin levantar la vista de las agujas: " Es que está enferma, la pobre".

Yo he intentado evadirme, leyendo un poco. Pero era difícil. Por fin, mi turno. La doctora ni me ha mirado a la cara. Pero literalmente, ni me ha mirado a la cara. No puedo decir que haya sido desagradable, porque no lo ha sido. Sólo que era más importante para ella rellenar el formulario en el ordenador que mirarme a la cara.  Le he contado. Yo esperaba, internamente, que cuando le contara lo que me pasaba se llevara las manos a la cabeza asustada. Nada más lejos. Le he contado y ella no ha separado la vista de la pantalla. "¿Ya comes?" Y yo... "Pues sí". Me ha preguntado que cuánto tiempo hace que no me hago una analítica completa. Y yo... "No recuerdo haberme hecho una en mi vida". Ahí me ha mirado. Ha cogido una plantilla de analítica y ha empezado a hacer cruces y cruces y cruces en todos los apartados. Y yo pensando en el pedazo bocadillo de chorizo que me voy a tener que meter para compensar toda la sangre que me van a tener que sacar. Y ¡Zas! Me planta un bote de orina con su probeta y todo. Y yo pensando en que mi resonancia magnética va a tener que esperar, pero esperar... esperar, porque esta mujer iba por otro lado diametralmente opuesto. Mientras yo trataba de añadir elementos de mi mareo que me parecía que lo hacían diferente: lo de los hormigueos, lo de las náuseas, el hecho de que el aire fresco no me lo alivie ni un poco, etc. Pero ella, como quien oye llover, venga a hacer cruces y cruces.

¡Olé-olé-y-olé!

12/01/2006 12:45

Comentarios » Ir a formulario


Autor: ace76

El día que tenga que ir yo al médico no sabré ni por donde empezar, hace tanto que no piso una consulta...

Jejeje, yo creo que todos pensamos que el médico es una especie de mago que te mira, te adivina lo que tienes y te da unas píldoras al momento. Bueno, no te preocupes, seguro que lo de los mareos no es nada, stres, cansancio...

Fecha: 13/01/2006 12:54.



Autor: ace76

Por cierto, Sonia será una de esas abuelitas, seguro.

Fecha: 13/01/2006 12:55.


Añadir un comentario




No será mostrado.








Temas



Archivos

Enlaces

otras vidas, otras locuras

  • http://www.jacksonpollock.org/
  • http://locusta.blogdrive.com/
  • http://micarrusel.blogia.com
  • http://www.clubcultura.com/blogs/1249/romi_gestal.html
  • http://ace76.blogia.com
  • http://www.sanchezarevalo.clubcultura.com
  • http://www.clubcultura.com/blogs/1364/couriernew.html
  • http://www.elleonherido.blogspot.com/

estar al día

  • http://www.soloactores.com/index.php
  • http://www.escenica.net/
  • http://www.nicoletta.info/
  • http://www.cadenaser.com
  • http://www.diariovasco.com/edicion/
  • http://www.quientv.com

me suena tu voz...

  • http://www.eldoblaje.com

Otros

  • http://www.es-ti.blogia.com/radio.blog/?autoplay=2
  • http://www.webstats4u.com/s?id=4046729

 

 
Qué mareo... | elMundoSegún S TI
Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.

[Blogia apoya los Premios Bitacoras.com 2008 | Medio Oficial: ADN.es]